La Finca

QdelaC es una finca de 6 hectáreas en pleno valle de Jarandilla de la Vera, cerrada perimetralmente y rodeada de montañas. Un refugio pensado para que el tiempo recupere su ritmo pausado y reconectes con un entorno natural que te abraza desde el primer momento.

Un espacio con alma

La Vera ha sido históricamente tierra de agricultura y ganadería gracias a su generoso microclima. En el siglo XX, el cultivo de tabaco transformó el paisaje, y sus secaderos se convirtieron en un símbolo de la comarca.

Hoy, esas mismas edificaciones agrícolas renacen en QdelaC. Han sido rehabilitadas con un profundo respeto por su arquitectura original para dar vida a una filosofía clara: ofrecer un espacio donde reencontrarse con la calma y la naturaleza. Creemos en la autenticidad y en el cuidado de los detalles para crear recuerdos que perduren.

Qué encontrarás aquí

Pasear por la finca es descubrir un ecosistema vivo y cuidado con esmero. Aquí te esperan nuestros centenares de olivos, con los que elaboramos nuestro propio aceite ecológico, y un huerto con verduras y frutas de temporada que van directas a la mesa.
Podrás disfrutar de árboles frutales como manzanos, naranjos o limoneros y escuchar el sonido de nuestras ocas y gallinas, que nos regalan huevos campestres cada día. También tendrás el privilegio de relajarte junto al hermoso estanque que preside el jardín.

Todo ello mientras contemplas una panorámica completa de la Sierra de Gredos en un entorno autosuficiente, que se abastece con agua pura de nuestro pozo de manantial y con energía de placas solares.

Otra de las joyas de nuestra finca es su cielo limpio y sin contaminación lumínica, perfecto para disfrutar de las estrellas gracias a su ubicación privilegiada.

Tu experiencia en QdelaC: vivir la finca sin prisa

Queremos que te sientas parte de este lugar. Despierta con el suave canto de los pájaros, disfruta de un desayuno con productos frescos y locales. Sal a caminar desde la finca por senderos que se adentran entre robles, pinos, charcas naturales y vegetación de ribera.

La finca es un lugar perfecto para el slow travel: un rincón donde leer tranquilamente en el jardín, compartir una comida al aire libre sin mirar el reloj o sentarse a contemplar cómo los animales de la zona se acercan a las charcas vecinas. Aquí, cada estancia se vive con calma, serenidad y conexión auténtica.

Lejos de las luces de la ciudad y rodeados de naturaleza, podrás contemplar la Vía Láctea a simple vista, identificar constelaciones y, con un poco de suerte, presenciar lluvia de meteoros, eclipses u otros fenómenos astronómicos en todo su esplendor.

¿Vienes?

Te invitamos a descubrir la finca en persona y a hacerla parte de tu historia.